Muhammad

SU VIDA ANTES DEL ISLAM
Muhammad sala Aláhu alaihi wa salam, Muhammad, La Paz y las
Bendiciones de Allah sean sobre él, fue una Misericordia de Allah
enviada al mundo. Su vida brilló como símbolo de luz y guía para
todos los tiempos y razas. Él fue el último enviado de Allah hacia la
humanidad, la cúspide en la gran cadena de los profetas. Su vida la
dedicó a la llamada a la Absoluta Unicidad del Ser Supremo -La Ilaha
ila Aláh, Muhammadan Rasul Aláh-: No hay otra divinidad sino solo
Aláh y Muhammad es el enviado de Aláh.
Muhammad, La Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él, nació en
la ciudad de Meca, un valle rodeado de montañas (hoy Arabia Saudí),
570 años después de Jesús, la Paz sea con él. Muhammad, La Paz y
las Bendiciones de Allah sean sobre él, fue huérfano. Su padre murió
antes de su nacimiento. Fue criado en la tranquilidad del desierto de
acuerdo a las costumbres árabes. A la edad de 6 años, también muere
su madre Aminah, por lo que su abuelo Abdu Al-Mutalib, se hizo
cargo, para luego pasar al cuidado de su tío paterno Abu Talib. Meca
era una ciudad famosa e importante, principalmente porque ahí se
encontraba la Sagrada Ka’bah, el primer templo edificado por el ser
humano para la glorificación de un solo Dios, reconstruida alrededor
de 3.000 años antes por el profeta Ibrahim y su primogénito Ismael,
La Paz sea sobre ambos.
De acuerdo con el decreto Divino, Ibrahim dejo ahí a su esposa Háyar
y a su hijo IsmaelCon el paso del tiempo, Meca llegó a ser la ciudad
excelsa para el peregrinaje de los pueblos árabes de la región y que
además, surgió como ciudad cultural y mercantil, a través de la cual
transitaban todas las rutas de las caravanas entre Siria en el norte y
Yemen en el sur. Muhammad, La Paz y las Bendiciones de Allah sean
sobre él, fue un descendiente directo de Ibrahim a través de Ismael,
que perteneció a la noble y renombrada familia de Bani Háshim.
En su niñez como pastor de ovejas, Muhammad, La Paz y las
Bendiciones de Allah sean sobre él, correteaba con su rebaño a través
de las montañas de Meca.
De joven, Muhammad, La Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él,
llegó a ser conocido como al-Amín, que significa el honesto, el veráz,
el confiable. Su tío, quien le quiso mucho, acostumbraba a llevarle en
las caravanas a Siria, lo cual le enseñó a ganarse el sustento, hasta
llegar a ser un buen hombre de negocios, a pesar de que no disponía
de muchos medios. La generosidad y veracidad en el carácter de
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Muhammad, La Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él, lo hizo
ser muy querido por todos quienes lo conocían. En Meca, una de las
más honorables damas de la sociedad cuyo nombre era Jadiya, solicitó
a Muhammad, La Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él, dirigir
sus negocios y hacerse cargo de sus caravanas. Después de trabajar
algún tiempo para ella, Muhammad, La Paz y las Bendiciones de Allah
sean sobre él, que contaba con 25 años de edad, recibió una
propuesta indirecta de matrimonio de Jadiya. A pesar de que ella era
15 años mayor que Él y haber enviudado en dos ocasiones anteriores,
Muhammad, La Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él, aceptó su
proposición.
Vivieron con felicidad muchos años en su matrimonio. Ella dió a luz
dos hijos y cuatro hijas. Desafortunadamente, sus dos hijos murieron
en la infancia, sin embargo esto no hizo que su matrimonio dejase de
ser ideal y su vida familiar llevada en armonía.
Un día, mientras varias tribus de Meca se disputaban el honor de
quien iba a colocar la piedra negra en la esquina de la Ka’bah,
Muhammad, La Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él, apareció
y la gente le pidió un consejo para ver quien tenía el honor antes
mencionado. Su sabiduría le hizo tender un manto, en el cual hizo
colocar la piedra, e hizo que un representante de cada una de las
tribus en disputa sujetase un extremo del manto y levantase así la
piedra negra. Todos fueron complacidos y contentos de participar y la
disputa terminó pacificamente.
Los árabes de su tiempo tuvieron buenas cualidades: eran aguerridos,
generosos, leales, pero a pesar de ello, a menudo se encontraban
inmersos en peleas familiares sin fin. Tenían poco respeto por los
débiles, los huérfanos, y las viudas, y a menudo se reunían a beber
alcohol y discutir frivolidades. Debido al importante status que se les
daba a los hijos varones, muchos padres practicaban la diabólica
costumbre de enterrar a sus hijas mujeres vivas; pero en sí la raíz de
toda esta herencia diabólica era el politeísmo. El politeísmo: adoración
a varios dioses, era practicado por casi todos.
El legado de la religión Monoteísta pura de Ibrahim se había disuelto
en las arenas del desierto. La tradición cuenta que había alrededor de
360 ídolos, que habían sido colocadas dentro y fuera de la sagrada
Ka’bah a quienes se les adoraba como señores, y se les pedía como
intercesores. Por aquel entonces, también los seguidores de Moisés y
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Jesús, la paz sea sobre ambos, se habían separado de su credo
monoteísta original, dejando como consecuencia muchas sectas.
En todo este contexto Muhammad, La Paz y las Bendiciones de Allah
sean sobre él, fue una figura excepcional, quien jamás se junto a
estos ritos paganos. El acostumbraba retirarse a una cueva del monte
Hira, en los alrededores de Meca, donde a través del rezo y entrega
constante a Dios, su corazón buscaba incesantemente la verdad.
RECEPCIÓN DEL MENSAJE
Fue en una noche del mes sagrado de Ramadán, a la edad de 40 años
que Dios Todo Poderoso hizo descender la revelación a Muhammad, La
Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él, esta noche es conocida
como “Laylat al-Qadr”, la noche del decreto. El Espíritu de la Verdad
(el ángel Gabriel) descendió con el decreto de Dios para dar luz y guía
a la humanidad: El Corán; era el comienzo de una nueva era que tenía
que vivir la humanidad.
La luna resplandecía mientras Muhammad, La Paz y las Bendiciones de
Allah sean sobre él, percibió la presencia del ángel; se escuchó una
voz “Lee”, Muhammad, La Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él
, se encontraba temeroso y respondió “No puedo leer”, nuevamente el
ángel repitió su orden “Lee”, y respondió “No puedo leer”; su temor le
había paralizado cuando se escuchó nuevamente “Lee” y Muhammad,
La Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él, respondió “Qué debo
leer”… Iqra’bismi Rabbika al-ladhi jalaq *Jalaqa al-insana min ‘alaq *
Iqra’wa Rabbuka al-Akram * Al-ladhi ‘alama bi-al-qalam * ‘Alama alinsana
ma lam ya’lam* ¡Lee en el nombre de tu Señor que ha
creado!* Ha creado al hombre de un coágulo.*¡Lee, que tu Señor es
más generoso! *El que enseñó por medio del cálamo *enseño al
hombre lo que no sabía.
Estos fueron los primeros maravillosos versículos revelados del
glorioso Corán. La voz del ángel Gabriel (El espíritu de fe o espíritu de
verdad) había sido enviado hacia el último de los Profetas de Dios.
La misión apenas había empezado para Muhammad, La Paz y las
Bendiciones de Allah sean sobre él, quien había sido enviado como
misericordia para los mundos.
Muhammad, La Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él, apenas
había recibido las primeras palabras de Su Señor en el monte Hira. Al
bajar de la montaña, su cara iluminada, su corazón latiendo
velozmente y con sudor en su rostro; los versículos del Corán todavía
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estaban haciendo eco en su espíritu ¿Qué clase de visita era ésta, que
clase de palabras? Corrió a ver a Jadiya y le dijo: “Cúbreme…
Cúbreme” mientras ella suavemente le confortaba durante la locución
de lo que le había pasado “Siento miedo de que me vaya a pasar
algo”, su esposa replicó ¡Nunca! Por Aláh que jamás te quitará su
gracia. Tú eres de aquellos que tienen buenas relaciones con sus
parientes, tú ayudas a los pobres y necesitados, sirves a tus
huéspedes con generosidad, y asistes en el infortunio a la gente.
Después de algún tiempo Jadiya lo llevó a su primo un sabio escriba
llamado Waraqah, un hombre muy anciano que conocía bien el Torah
y el Evangelio. Después de describirle lo que le había pasado esa
noche, el anciano afirmó con certeza y sin dudar que este fue un
encuentro con el ángel Gabriel, quien Aláh envió a Moisés: ” Quisiera
ser joven y vivir hasta cuando tu gente te expulse” dijo el hombre. Él
sabía que el Profeta predicho en las escrituras anteriores había
llegado, así empezaba la ardua tarea del Profeta Muhammad, La Paz y
las Bendiciones de Allah sean sobre él, quien iba a tener influencia en
el mundo para siempre. Este fue el nacimiento de una nueva era, de
historia, de conciencia y progreso para la humanidad, el nuevo
nacimiento del Islam.
El primero en creer en el Profeta, La Paz y las Bendiciones de Allah
sean sobre él, fue su esposa, seguida inmediatamente por su amado y
joven primo Ali, hijo de Abu Talib. Mucha de su propia gente mostró
hostilidad, pero otros voluntariamente abrieron sus corazones y
aceptaron la llamada del Islam, como su cercano amigo y compañero
Abu Bakr y su sirviente Zayd. Después de un tiempo, y después que la
revelación continuaba Muhammad, La Paz y las Bendiciones de Allah
sean sobre él, fue ordenado por Aláh de difundir públicamente el
mensaje del Islam y recitar los versos que fueron descendidos a El.
Bismi Allahi ar-Rajmani ar-Rahim* Al-hamdu lilahi rabbi el-alamin*ar-
Rahmani ar-Rahim* Maliki yaumi ad-din* Iyyaka na’budu wa iyyaka
nasta’in* Ihdina as-Sirata al-mustaqim* Sirata al-ladhina
an’amta’alayhim ghayri el-magdubi’alayhim wa la ad-dalin*
En el nombre de Allah El más Clemente y Misericordioso* Las
alabanzas son para Allah, Señor de los mundos* El más Clemente El
más Misericordioso* Dueño del día del juicio final* Solo a Ti te
adoramos, solo en Ti buscamos ayuda* Guíanos por el camino recto*
El camino de los que Has favorecido* No del que son motivo de ira, ni
de los extraviados.
Un día, Muhammad, La Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él,
subió hacia el montículo de Safá, cerca de la sagrada Ka’bah llamando
a la gente de Quraysh (la tribu que habitaba la ciudad de Meca). Tan
pronto como lo rodearon le preguntaron ¿Que pasó? Muhammad, la
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paz y las bendiciones de Allah sean sobre él, respondió: “Decidme ¡Oh
habitantes de Meca!, si les informara que he visto un ejército en el
otro lado de la colina, ¿me creerías?”, “Ciertamente” contestaron
todos. “Nosotros confiamos en ti y sabemos que tú nunca mientes”
Entonces Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él,
dijo: “Sabed que yo soy un amonestador y que os prevengo de un
castigo severo… Allah me ha ordenado que os avise que si siguís así
no encontraréis bien en los cielos ni en la tierra”. La multitud quedó
estupefacta y silenciosa mientras Abu Lahab el tío del Profeta
respondió ¡Que perezcas! Todos dieron sus espaldas y desaparecieron
dejando solo a Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean
sobre él.
La gente escuchó estas nuevas palabras que llamaban a prosternarse
ante Allah y entrar en la religión de sumisión a Allah: el Islam.
Inmediatamente después, se dividieron, muchos comenzaron a
rechazar la verdad certera, aún después de años de conocer a
Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él, como la
persona más piadosa, lo insultaron y lo ridiculizaron. A pesar de todo
eso, él nunca habló mal de todos ellos y les decía: “El que cree en
Allah y en el último día debe de ser bueno con sus huéspedes. Aquel
que cree en Allah y en el último día debería honrar a sus vecinos.
Aquel que cree en Allah debe decir buenas palabras o callarse”.
De esta forma Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean
sobre él, continuó invitando al camino de Dios con paciencia, a
testificar que “no hay otra Divinidad digna de alabanza excepto Allah y
que él, Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él, es
el mensajero de Allah
Qul huwa Allahu Ahad* Allahu as-Samad* Lam yalid wa lam yulad*
Wa lam yakun laju kufuwan ahad*
Di: El es Allah, el Único* Allah el Eterno, Absoluto. No ha engendrado,
ni fue engendrado y no hay nadie comparable a El”
Cuanto más les llamaba a testificar y someterse a la voluntad de un
solo Dios, más gente parecía opuesta a la llamada de Fe, pues era una
sorpresa conocer que quien había sido receptor de esta revelación
divina era un hombre que no sabía ni leer ni escribir. En ese tiempo,
los árabes que conocían las letras en la región eran muy contados.
¿Cómo era posible tal belleza en las palabras de un hombre que era
iletrado?
Los jefes de las tribus de Quraysh, la gente con más influencia en
Meca, decidieron realizar una reunión consultiva donde decidieron
preguntarle al tío del Profeta Abu Talib para que sea el mediador entre
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ellos, y así tratar de parar esta nueva amenaza que se veía llegar en
contra de la religión y costumbres politeístas de sus ancestros.
Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él, cuando
escuchó esto se encontró motivado debido al afecto por su tío, pero su
respuesta fue tranquila y clara: “Por Allah, si ellos me pusiesen el sol
en mi mano derecha y la luna en la izquierda yo nunca abandonaré mi
misión hasta que Allah haga al Islam victorioso o yo perezca por él”.
El número de musulmanes fue creciendo, paulatinamente, bajo la guía
del Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean sobre
él. El primer grupo de creyentes comprendieron el mensaje de
rectitud, moralidad y sumisión del Islam; su apego a la veracidad fue
una de las características que iluminó la sociedad pagana árabe de ese
tiempo. Los valores materiales y ambiciones terrenales fueron
cambiadas por la perseverancia por alcanzar la luz y la sabiduría que
conduce a la paz del más allá.
Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él, decía
“Aquel que siga este camino del conocimiento de la verdad, Allah le
hará fácil el camino al paraíso”.
La persecución de los musulmanes había empezado, y aquellos pobres
de escasos recursos y sin posiciones económicas fueron los que más
sufrieron. Fueron objeto de burlas y ataques; fueron apedreados y
golpeados. Algunos musulmanes tuvieron que salir de Meca y
abandonar sus hogares y tuvieron que buscar refugio en el país vecino
de Abisinia, regentado por un gobernante cristiano.
Para aquellos que permanecieron en sus tierras la persecución fue más
severa. Bilal, un esclavo negro abissinio, que había aceptado el Islam
fue torturado con una roca gigante puesta sobre su pecho en medio
del sol y la arena incandescente del desierto. Su amo le preguntaba
¿donde esta tu Dios? mientras los incrédulos se reían de él. Esta forma
de tortura no sirvió sino para fortalecer su fe en el único Dios.
Los jefes de Meca entonces adoptaron una nueva táctica por la cual
forzaron al Profeta y a los creyentes a concentrarse en un solo lugar a
las afueras de la ciudad sin provisiones y alimentos, sin nada que
comer durante días y semanas. Esta táctica empezó en el séptimo año
de la revelación del Corán y duró tres largos años.
Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él, doblegó a
sus enemigos a través de su buen carácter y comportamiento, lo que
causo la mejor de las impresiones a sus opositores, sus palabras eran
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siempre llenas de sabiduría; las costumbres y tradiciones de la
sociedad trivial de Arabia pronto se estremecieron por el
extraordinario espíritu de sus sabias enseñanzas. El decía: “Apoyen a
su hermano, este cometiendo una equivocación o se haya
equivocado”. Un hombre le preguntó “¡Oh! mensajero de Allah yo
puedo ayudar a mi hermano si ha sido objeto de daño, pero ¿Cómo
puedo ayudarle si esta haciendo mal?”. El respondió: “adviértanle del
mal que esta cometiendo, esa es la forma como debéis apoyar a
vuestro hermano”.
Los dones que Allah había otorgado al Profeta, P la paz y las
bendiciones de Allah sean sobre él, eran excelsos.
A menudo pasaba en frente de un grupo de niños y no dejaba de
pasar su mano afectivamente sobre sus cabezas y a menudo hasta
participaba en sus inocentes juegos, así él decía: “existen cien tipos de
misericordias, de las cuales solo una ha sido enviada a los yinn
(espíritus), a los humanos y al reino animal; a través de este instinto
afectivo se interaccionan el uno con el otro, y muestran afecto y
misericordia, y a través de este mismo los mayores muestran afecto a
los menores. Allah se ha reservado para Él mismo noventa y nueve de
sus misericordias, las cuales mostrará a Sus siervos el Día de la
Resurrección”.
El Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él, honraba
especialmente a las mujeres, por una parte el Islam mismo se encargó
de elevar el estatus y la posición de la mujer a un rango inimaginable
en la sociedad de aquel tiempo, garantizándole sus derechos y
libertades no vistas hasta aquel entonces. El solía decir: “El paraíso
yace bajo los pies de las madres”; pero sin embargo la mayoría de
ellos persistían rechazándolo y preferían costumbres ancestrales
ignorantes.
En el décimo año de empezar su misión el Profeta, la paz y las
bendiciones de Allah sean sobre él, experimentó la más grande de las
tristezas de su vida su tío Abu Talib que lo había protegido en su niñez
murió.
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Inmediatamente después fallece su esposa Jadiya y luego la gente
Ta’if, donde él había viajado para hacer llegar su mensaje, lo rechazó
sin piedad enviando gente malvada para apedrearlo, hasta hacer que
la sangre que se derramó de su cuerpo había llegara a sus zapatos.
Fue en ese momento tan dificultoso donde el Profeta, la paz y las
bendiciones de Allah sean sobre él, recibió de Allah uno de los honores
más grandes de su vida que sirvió para confortarlo, este fue el Viaje
Nocturno y la ascensión a los Cielos.
En aquella noche especial llegó al Profeta, la paz y las bendiciones de
Allah sean sobre él, un ángel y lo despertó de su sueño, conduciéndolo
hacia la montura de una criatura llamada al-Buraq que lo transportó a
la velocidad de la luz desde Meca hasta la mezquita sagrada de al-
Aqsa (Jerusalén).
Aquí en este lugar bendito el Profeta, la paz y las bendiciones de Allah
sean sobre él, se encontró con la multitud del resto de sus hermanos
profetas, a los cuales los lideró en el rezo y alabanzas a Allah.
Desde ahí el ángel Gabriel lo ascendió a través de los siete cielos para
que sea testigo de los misterios no vistos del universo; así como de los
grandes signos de Allah; de acuerdo a la tradición el Profeta dijo:
“Cuando entré al cielo más bajo, vi a un hombre sentado allí, este era
el Profeta Adam (LPSCE), en el segundo cielo pude saludar a los
Profetas Yahya (Juan) e ‘Isa (Jesús) (LPSCE), luego encontré al
Profeta Yusuf (José) (LPSCE), en el tercer cielo y lo saludé. En el
cuarto cielo estaba el Profeta Idris (Enoc) (LPSCE), y mientras seguía
ascendiendo cada ángel guardián de los cielos preguntaba a Gabriel
¿Quién es? Y respondía es el Profeta Muhammad, la paz y las
bendiciones de Allah sean sobre él, que fue llamado por Dios y cada
ángel daba la bienvenida y abría la puerta para entrar. Así en el quinto
cielo salude a Harun (Aarón) (LPSCE), luego pase al sexto cielo y
salude al Profeta Musa (Moisés) (LPSCE) y en el séptimo y último cielo
encontré al Profeta Ibrahim (Abraham) (LPSCE), entonces el ángel
Gabriel me llevó hasta los bordes de Sidrat al-Muntaha, cubierto con
velos de colores misteriosos e indescriptibles donde se encontraba Bait
al-Mamur, y el ángel le dijo que ya no puede seguir porque le está
prohibido pasar. Allí el Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean
sobre él, fue saludado por el Creador, quien después de un breve
diálogo, le ordenó bajar a su pueblo y establecer cincuenta rezos
diarios. Gracias a la Misericordia de Allah los rezos quedaron reducidos
a los cinco rezos actuales (segundo pilar más importante del Islam)
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que equivalen a los cincuenta originales.
LA MIGRACIÓN
El Profeta Mujammad, la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él,
había llegado a la cumbre de las revelaciones Divinas, fue en esta
noche suprema en la que fue elevado en cuerpo y alma donde recibió
de Allah el Altísimo, la orden de establecer el segundo pilar del Islam:
los cinco rezos diarios otorgándoles así la tierra entera como lugar de
prosternación y oración para los musulmanes.
Este suceso es conocido como al-Isra’ wa al-Mi’rash, el Viaje Nocturno
y la Ascensión.
A la mañana siguiente, después de su retorno, al oír este milagroso
viaje los incrédulos aprovecharon para reírse del Profeta a quien lo
tacharon de loco y mentiroso. La persecución contra los creyentes se
incrementó de una forma incontenible de tal forma que se
encontraban en constante peligro de muerte; así, el Profeta
Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él, se
preparó para dejar Meca.
Una delegación de personas que habían abrazado el Islam en la ciudad
de Yathrib, a unas 250 millas de Meca, ofrecieron sus hogares e
invitaron a todos los musulmanes a vivir en paz y tranquilidad en esa
ciudad. El Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean
sobre él, aceptó; este episodio crucial se llama Hégira o Migración.
Este fue un momento especial en la historia del Islam, en el cual
comienza el calendario islámico. Fue el nacimiento del primer estado
islámico, así, Yathrib se la llamó “la ciudad del Profeta – Madinat al-
Nabi”.
El Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él,
dejo la ciudad de Meca después de trece años de constantes esfuerzos
para invitar a los árabes paganos de la región al Islam. En este nuevo
asentamiento, junto con los fieles, Muhammad, la paz y las
bendiciones de Allah sean sobre él, estableció la comunidad
musulman, y así empiezó la segunda fase de su misión.
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Desde Medina el Islam resplandecería bajo la dirección del Profeta
Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él. Un nuevo
orden de justicia social estaba por nacer, su base fue la mezquita.
Aquí la visión de la practicidad del credo islámico debía tomar forma
en todos los niveles, para toda la gente del mundo, para todas las
razas; aquí en Medina tomó forma la primera constitución o lo que se
llama ahora la primera carta de los derechos humanos y libertades
donde se garantizaba:
-Libertad de conciencia y adoración tanto para musulmanes como para
no musulmanes.
-Seguridad y protección de cualquier invasión o ataque.
-Justicia y abolición de crímenes y prácticas inmorales.
Aquellos que han creído, han migrado y luchado por la causa de Allah,
así como aquellos (anfitriones) que ayudaron a aquellos migrantes.
Esos son los verdaderos creyentes. Para ellos habrá el perdón (de
Allah) y generosas provisiones.
La caridad era una de las características principales que conformaba
esta nueva sociedad islámica, por el contrario, el odio, el egoísmo y
los malos sentimientos pasaron a ser totalmente raros ya que la
compasión y los buenos sentimientos de hermandad los reemplazaron.
El Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él, dijo: “Hacer
justicia entre dos personas es caridad, así como contestar una
pregunta con delicadeza es caridad; remover obstáculos del camino
(piedras, palos) es caridad, sonreír a tu hermano es caridad”.
Una vez un hombre se puso ante el Profeta, la paz y las bendiciones
de Allah sean sobre él, para reclamar un carnero, había un gran
número de estos animales entre dos montañas, entonces el Profeta, la
paz y las bendiciones de Allah sean sobre él, ordenó darle todo el
rebaño, cuando el hombre regreso a su pueblo dijo ” Oh gente abrazad
el Islam, por Allah que Muhammad es tan generoso y no teme a la
pobreza”.
Otros dos importantes pilares del Islam que se establecieron en
Medina.son la Zakat y el Saum.
Los musulmanes debían pagar el Zakat (contribución económica para
los necesitados).
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El otro pilar fue el Saum, ayuno durante el mes de Ramadán.
Durante este periodo el Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean
sobre él, volvió a contraer matrimonio. Muchas personas se
propusieron, pero a parte de A’isha la hija de Abu Bakar, sus esposas
fueron principalmente viudas de musulmanes que murieron mártires
en batallas, sin embargo se sabe que él tenía un especial afecto por su
primera esposa Jadiya.
Por aquel entonces se asentaban en la región algunas tribus judías,
con quienes los musulmanes sentían cierta afinidad por ser llamados,
“la gente del Libro”; ya que la venida del Profeta, la paz y las
bendiciones de Allah sean sobre él, había sido predicha en el Taurat
(la Torá o Pentateuco entregado a Moisés)
“Yo les haré que salga de en medio de sus hermanos, un Profeta como
Tú; pondré en su boca mis palabras y les comunicará todo cuanto le
ordene” (Deuteronomio 18,18)
¿Quién más podía ser llamado en el Antiguo Testamento Hermanos de
los hijos de Israel? sino solamente los hijos de Ismael.
¿Quién más similar al Profeta Moisés que el Profeta Muhammad, la paz
y las bendiciones de Allah sean sobre él?
, Sus nacimientos fueron comunes de padre y madre, fueron
rechazados por sus propios pueblos, trajeron nuevos compendios de
leyes divinas, fueron jefes de estado, tuvieron que combatir para
vencer la idolatría, ambos fueron esposos y terminaron sus días en
una forma normal como todo hombre.
De acuerdo a las enseñanzas de I’sa (LPSCE), también predice la
venida del Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean
sobre él, en Juan (16:7 y 16:13)
“En verdad os digo que si Yo no me voy, el Confortador no vendrá a
vosotros, pero si Yo me voy lo enviaré a vosotros… El os guiará hacia
la verdad; porque él no hablará por si solo, sino os participará lo que
escuche”.
Hasta este punto de la historia los musulmanes habían rezado en
dirección a Jerusalém; ahora los creyentes fueron ordenados de
cambiar esta dirección hacia la Ka’bah, la mezquita sagrada en Meca.
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Este cambio histórico de la dirección del rezo de los musulmanes,
simbolizaba la distinción y el honor de que fueron receptores los
nuevos musulmanes, ya que éstos regresaban hacia la verdadera fe
monoteísta pura de Ibrahim, así los rezos tenían que realizarse hacia
el primer templo erigido por él para la adoración de Un Unico dios.
Los jefes de los clanes de Meca continuaban decididos a hacer
sucumbir este movimiento, así es como deciden atacar la ciudad de
Medina. Ahora las cosas son diferentes y Allah, Altísimo sea, otorga el
derecho a los creyentes de defenderse, repeler el estado de
persecución, maltrato y torturas.
“A quienes luchen por haber sido víctimas de algunas injusticias, les
está permitido luchar y verdaderamente Allah tiene poder para
ayudarles”. Sura (capítulo) de la peregrinación (22:39)
En el segundo año de la Hégira se da la batalla de Badr en el mes de
Ramadán; la gente incrédula de Meca atacó con un ejército de más de
mil hombres encontrándose en una superioridad de aproximadamente
3 a 1 sobre los creyentes. Gracia a Allah, el resultado fue una
espectacular victoria de los musulmanes; algunos de los jefes de los
clanes de Meca perecieron, otros fueron tomados prisioneros; es aquí
donde por primera vez en la historia de la humanidad los cautivos de
guerra son tratados de una forma humanitaria. Podían elegir ser
liberados pagando su rescate, convirtiendose al Islam o enseñando a
diez musulmanes a leer y a escribir.
El siguiente año se da la batalla de Uhud, en la que se decide tomar la
revancha para terminar definitivamente con los musulmanes y es así
como los Quraishíes se valen de ciertos judíos e hipócritas infiltrados
en las filas de los creyentes. A través de una maniobra envolvente por
parte de los Mequíes y por desobediencia a las ordenes del Profeta, la
Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él, el ejército musulmán es
casi exterminado en esta ocasión.
En el quinto año de la Hégira se da la batalla de las trincheras en la
cual más de diez mil incrédulos de Meca lanzan un ataque sobre
Medina; sin embargo, la inmediata información e inteligencia de
Salmán al-Farsi, resultó decisiva para elaborar trabajos de fortificación
del terreno en forma de trincheras alrededor de la ciudad, que detuvo
el avance del ejército agresor. El temor y la intriga cundió en sus
corazones y los incrédulos tuvieron que retroceder. Esta fue una de las
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más grandes victorias del Islam que marcó un hito de gloria y Medina
no volvió a ser atacada de nuevo.
En el sexto año de la Hégira se firmó un tratado de paz entre los
incrédulos de Meca y las autoridades de Medina liderada por el
Profeta, la Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él.
A pesar de que muchas de las cláusulas se encontraban a favor de los
Qurayshíes de Meca, éste constituyó otro triunfo para el Islam; a este
episodio se le llamó el tratado Hudaybiyah. En el período subsiguiente
reinó la paz y se dio oportunidad a muchos no musulmanes de ver por
ellos mismos las bendiciones que Allah otorgaba a esta nueva forma
de vida llamada Islam. Como resultado, un gran número de Mequíes
de la tribu de Quraish abrazaron el Islam.
Un día un hombre llegó de un lugar lejano ante el Mensajero de Allah,
la paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él, para preguntar acerca
del Islam. El Profeta, la Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él,
respondió: “tienes que rezar cinco veces por un día y una noche”. El
hombre preguntó “¿Alguna otra cosa más?”. El Profeta, la paz y las
Bendiciones de Allah sean sobre él, respondió “No, pero si tú quieres
ofrecer rezos extras lo puedes hacer·”. Entonces continuó: “tienes
que ayunar durante los días del mes del Ramadán”. El hombre volvió a
preguntar:” ¿Hay algo más que ayunar?”. El, la Paz y las Bendiciones
de Allah sean con él, respondió:” no, pero si quieres ofrecer ayuno
voluntario lo puedes hacer”. El Profeta, la Paz y las Bendiciones de
Allah sean sobre él,continuó diciendo: “tienes que pagar el Zakat”;
(contribución económica) el hombre preguntó:” ¿alguna otra cosa más
que pagar después del Zakat?”. El Profeta, la Paz y las Bendiciones de
Allah sean sobre él, respondió: “No, a menos que quieras dar caridad
por tu cuenta”. A este punto el hombre dijo: “Por Allah nunca daré
menos, tampoco haré más de lo establecido”. Una vez que se fue el
hombre, el Profeta, la Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él,
remarcó: “si este hombre es veráz en lo que dice entonces será uno
de los triunfadores”.
Durante este período también el Profeta, la Paz y las Bendiciones de
Allah sean sobre él, envió varias cartas de invitación para abrazar el
Islam a los reyes, emperadores, régulos y gobernantes de todas las
naciones aledañas conocidas, un par de ellas inclusive fueron enviadas
a las dos grandes superpotencias de esa época, Persia y Bizancio
(Roma). El emperador de este último llamado Heráclito (César) estaba
en su camino hacia Jerusalén cuando recibió la carta con el sello del
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Profeta, la Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él, en la que
decía:
De: Muhammad, mensajero y siervo de Allah
Para: Heráclito, César
La paz sea con aquel que sigue el camino correcto.
Yo os invito a seguir el camino del Islam, aceptadlo por vuestra
salvación.
Si aceptáis el Islam, Allah os protegerá y recompensará con creces.
Si lo rechazáis, la responsabilidad por las transgresiones de la nación
entera, será vuestra. Serás contabilizado por lo que pase con Arrio
(obispo unitario) y sus seguidores.
¡Oh Gente de las Escrituras! (gente que ha recibido la revelación
divina: ej.: cristianos):
Dejad a un lado todos los problemas y diferencias. Acordemos en algo
que no tiene controversia (duda) entre nosotros ni vosotros, y esto es
que no adoréis a nadie más que a Allah (Unico, Absoluto y Soberano
Dios), no asociemos nada en Su adoración (no cometer politeísmo) y
no busquéis otro sustento, sino de El.
Si rechazáis esto, al menos vosotros testificaréis que nosotros
creemos en la Absoluta Soberanía de Allah, bajo toda circunstancia.
Sello: Muhammad
Mensajero de Allah
“Di: ¡Gente del Libro! venid a Una Palabra común para todos:
Adoremos únicamente a Allah, sin asociarle nada y no tomemos unos
a otros por señores en vez de Allah. Y si vuelven la espalda decid:¡Sed
testigos de que somos musulmanes!” (3:64)
A pesar que éste reconoció que era un Profeta esperado y anunciado
en las Antiguas Escrituras, su sentimiento fue de lealtad para con sus
jefes inmediatos y cortesanos al rechazar el mensaje.
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LA APERTURA DE MECA
El mensaje del Islam iba tomando fuerza y crecía con mucha rapidez,
para entonces, y después de dos años del tratado, los Quraishíes lo
violaron y el Profeta, la Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él,
decidió marchar a Meca con un ejército de diez mil hombres.
Es la primera vez en la historia de la humanidad que una ciudad
entera es tomada sin derramar una sola gota de sangre. La entrada
del Profeta, la Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él, a la
ciudad, fue montado sobre su camello, con la cabeza hacia abajo en
señal de humildad, magnánimo ante la victoria; sus enemigos le
miraban con temor, pero la respuesta del Profeta, la Paz y las
Bendiciones de Allah sean sobre él, fue de perdón, incluso a sus más
acérrimos contrincantes. El Profeta, la Paz y las Bendiciones de Allah
sean sobre él, proclamó una amnistía general, este era un día para el
Islam; y el capítulo final de la vida del Profeta, la Paz y las Bendiciones
de Allah sean sobre él, estaba por empezar. Mucha de la gente de
Meca, al ser testigo de la forma piadosa como el Profeta, la Paz y las
Bendiciones de Allah sean sobre él, les trató, voluntariamente y sin
presión decidieron aceptar el Islam.
Inmediatamente después el Profeta, la Paz y las Bendiciones de Allah
sean sobre él, se dirigió hacia la sagrada Ka’bah donde fueron
destruidos trescientos sesenta ídolos y falsos dioses que las tribus
árabes habían adorado durante mucho tiempo; así se pone fin al
estado de idolatría en toda la península Arábiga. La Sagrada Ka’bah
erguida por Adam en el inicio de los tiempos y reconstruída por
Ibrahim y su primogénito Ismaíl fue totalmente purificada para ahora
ser templo de adoración de la Absoluta Unicidad de Allah.
“El es Quien ha enviado a Su mensajero con la guía y la verdadera
práctica de Adoración para hacerla prevalecer sobre todas la demás,
por mucho que les pese a los asociadores” (61:9)
Habían pasado ya 21 años del noble trabajo del Profeta, la Paz y las
Bendiciones de Allah sean sobre él, en hacer la llamada para abrazar
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el Islam, y que la humanidad entera reconozca la Trascendencia de Un
Unico dios.
Medina llegó a ser la capital del nuevo estado islámico, delegaciones
de todas partes de Arabia llegaban a abrazar el Islam en las manos del
Profeta, la Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él.
Adicionalmente envió varios grupos de creyentes a diferentes
provincias y territorios conocidos para hacer llegar su mensaje de
sumisión al Creador.
A pesar que en las postrimerías de su vida casi toda Arabia y sus
territorios aledaños entraron al Islam, bajo su liderazgo, continuó
viviendo como un humilde siervo del Altísimo, tanto así que él mismo
sabía remendar sus sandalias , coser sus ropas y servir a su familia
como un hombre ordinario.
Diez años después de la Hégira el Profeta, la Paz y las Bendiciones de
Allah sean sobre él, se encontraba cerca de su final terrenal, éste era
el año en que hizo su peregrinación y en un momento sublime bajo el
sol radiante del desierto, en las planicies del monte Arafat, el Profeta,
la Paz y las Bendiciones de Allah sean sobre él, dio su último sermón
que decía así:
”Después de todo esto, ¡Oh Pueblo!, escuchadme atentamente lo que
os digo porque no creo que tenga la oportunidad de reunirme con
vosotros después de este año.¡Oh pueblo!, vuestras vidas y
pertenencias han sido declaradas inviolables hasta que retornen al
Señor, como también ha sido declarado sagrado este mes, este día y
esta ciudad.
Aseguraos de haber comprendido mis palabras. ¡Oh Allah, Sé testigo
de ello!
A quien se le haya confiado alguna pertenencia, que la devuelva a su
dueño.
El interés de los préstamos contraídos durante la era de la ignorancia
(Yahilía) queda cancelado, primero anuncio la cancelación de todo
interés adeudado a mi tío Abu Talib.
Toda venganza pendiente por derramamiento de sangre de familiares,
desde hoy queda anulada, primero queda anulado el reclamo de
venganza de Rabia bin Haris Abdul Muttalib.
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Todos los puestos y títulos de la época de la ignorancia quedan
abolidos con excepción del puesto de Sadana (celador de la Ka’bah) y
del puesto de Saqaya (proveedor del agua a los participantes del
Peregrinaje).
El asesinato premeditado será castigado.
La muerte causada accidentalmente ya sea a palos o pedradas, la
pena es de cien camellos o su equivalente. Quien incremente la
cantidad será considerado como perteneciente a la época de la
ignorancia.
¡Oh Pueblo! Después del establecimiento del régimen de la Verdad,
Satanás ha perdido la esperanza de ser venerado en esta tierra. Pero
estará contento en ser obedecido al cometer pecados que ustedes
consideren menores.
¡Oh Pueblo! La intercalación de los meses es una innovación de los
herejes mediante el cual se ahondan más el camino de la perdición: el
mes que este año declaran santo, es declarado prohibido el próximo,
es así como manipulan a su favor los meses declarados Prohibidos por
Allah.
Ciertamente el mundo de hoy ha regresado a la etapa primitiva
cuando Allah creó los cielos y la tierra.
Ante Allah el número de meses en el año es de doce y cuando Aláh
creó los cielos y la tierra este número de meses fue registrado en Su
Libro y ahí permanece. De esos doce cuatro son sagrados; tres de
ellos se suceden uno al otro: Dul-Quida, Dul-Hichcha y Muharran y el
otro separado Rayab, que se encuentra entre Jumad II y Shaban.
Asegúrense que han comprendido mis palabras. ¡Oh Allah! Sé testigo
de ello.
¡Oh Pueblo! vuestras mujeres tienen ciertos derechos sobre vosotros y
a vosotros se os ha conferido derechos sobre ellas. Es obligatorio para
ellas impedir que alguien entre en su recámara con excepción del
esposo y de impedir que una persona que no es del agrado del esposo
entre en la casa. Que nunca cometan adulterio. Si lo hacen, Allah
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permite separarse de ellas, mantenedlas alejadas de la recámara y
castigadlas con una pena que no deje marcas en sus cuerpos.
Si desisten y obedecen, es responsabilidad vuestra mantenerlas.
Ciertamente las mujeres están bajo vuestro cuidado y no pueden
actuar libremente. Vosotros las habéis tomado como compañeras,
como un regalo de Allah (y mantienen su cuerpo con la anuencia de
El); de manera que temed a Allah cuando trateis con ellas y guiadlas
correctamente.
Aseguraos de haber comprendido mis palabras. ¡Oh Allah, Sé testigo
de ello!.
¡Oh Pueblo! Los hombres de fe son hermanos uno del otro. Hacer uso
de la propiedad de uno sin su permiso queda terminantemente
prohibido.
Aseguraos de haber comprendido mis palabras ¡Oh Allah, Sé testigo
de ello!
De manera que después de mí, ni retornéis a la idolatría ni os matéis
unos a otros.
Os dejo algo que mientras lo sigáis nunca os descarriaréis y ese algo
es el Libro de Allah (El Corán).
Aseguraos de haber comprendido mis palabras. ¡Oh Allah, Sé testigo
de ello!
¡OH Pueblo!. Vuestro dios es Unico, y tu progenitor también fue uno.
Vosotros sois todos descendientes de Adam, quien fue creado del
barro. El más respetado de vosotros ante Allah, es aquel que más Le
teme.
Ningún árabe tiene preferencia sobre un no árabe, como tampoco lo
tiene quien no es árabe sobre el árabe; la preferencia, de existir, debe
basarse en el temor a Allah.
Aseguraos de haber comprendido mis palabras ¡Oh Allah, Sé testigo
de ello!.
Vosotros seréis interrogados sobre mí. ¿Decidme, cómo contestaréis?
Los presentes respondieron: reiteramos q tú nos has entregado el
Mensaje.Reiteramos que te empeñaste cabalmente en la
responsabilidad de instruir al pueblo. Quitaste las cortinas que cubrían
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la verdad y fielmente cumpliste la responsabilidad que Allah te
entregó.
¡Oh Allah! Sé testigo. ¡Oh Allah! Sé testigo. ¡Oh Allah! Sé testigo. Los
aquí presentes deben informar de estas cosas a los que están
ausentes. Probablemente los ausentes recordaran más
cuidadosamente las cosas que he dicho que los que están presentes.
¡Oh Pueblo! Allah ha asignado una porción específica de herencia a
cada heredero. Dejar como herencia más de la tercera parte de su
propiedad (la herencia que ha dejado el difunto) queda prohibido.
El hijo pertenece a aquel en cuya cama nació (del matrimonio) y el
adúltero/ra que se encuentre casado/a deben ser apedreado/a (pena
de muerte).
Aquel que señale a otro como su padre sin serlo, como aquel esclavo
que señale un amo sin ser su amo, se encontrará con la maldición de
Allah, de los ángeles y de todos los hombres, mas su arrepentimiento
no será aceptado en el Día del Juicio Final.
¡Que la protección y la bendición de Allah descienda sobre todos
vosotros!”.
“Hoy os He completado vuestra práctica de Adoración, He culminado
Mi bendición sobre vosotros y os He aceptado complacido el Islam
como práctica de Adoración”. (5:3)
A los pocos meses de este acontecimiento a la edad de 63 años, Allah
el Todopoderoso retomó su alma. El profeta Muhammad, la Paz y las
Bendiciones de Allah sean sobre él, falleció en su casa de Medina,
dejando muy pocas pertenencias.Habiendo tenido el mundo “a sus
pies” no tenía un solo dinar que le perteneciera.A pesar de todo ello el
espíritu de su Mensaje fue claro y latente hasta hoy en día,para que el
hombre testifique el milagro de su vida y su misión,la belleza y la
perfección de la llamada a la Paz:EL ISLAM.
LA ILAHA ILLA ALLAH, MUHAMMADUN RASULULLAH: “NO hay otra
divinidad sino Allah, y Muhammad es el Enviado de ALLAH”.
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